Consiste en...
Que desde temprana edad los niños ya tienen numerosas experiencias de las cualidades físicas de los objetos, respecto a su forma, color, tamaño, textura, etc., y al tratar de organizarlas comparan dos objetos en función de sus cualidades físicas, mediante una relación de semejanza y diferencia perceptiva que establecen entre ellos para considerarlos iguales por su color, por ejemplo, omitiendo otras cualidades. La repetición de esas relaciones con la misma característica facilita la organización de los objetos en grupos, en colecciones, según la cualidad asignada, en la que ponen en juego el reconocimiento de un grupo de objetos por una cualidad común, directamente perceptible: el concepto de color rojo que se realiza por igual en unos objetos que en otros. Usa palabras como “igual” o “diferente” para determinar la semejanza o diferencia cualitativa y cuantitativa de los objetos de un grupo de menos de cuatro elementos.
La repetición de relaciones de comparación de las cualidades de los objetos facilita en los niños la organización de los objetos en colecciones. En la colección el criterio utilizado ya no es directamente perceptible en los objetos. El resultado es la progresiva reunión de cosas, aunque lo reunido no tenga mucha semejanza física, como puede ser un pantalón y un abrigo o un vaso y una cuchara y puede referenciar los elementos con palabras que designan relaciones como “más” o “menos”.
Se están organizando los objetos en colecciones: atributos, cuantificación y orden, a través del agrupamiento. Se pone en juego el reconocimiento de un grupo de objetos por una cualidad común a todos ellos. Agrupa aquellos objetos que presenta una u otra característica experiencial directamente perceptible: el color, el tamaño, la forma, los que sirven para comer, los que usa en el aula... Otras veces combina dos o tres de esas cualidades: rectángulos y pequeños, triángulos grandes y rojos. A base de cualidades perceptivas y pragmáticas se trata a los objetos como semejantes. En definitiva los objetos son agrupados por su semejanza y diferencia en cuanto a: a) su funcionalidad: los que sirven para comer, vestirse, trabajar en el aula etc. b) su cualidad perceptiva inmediata: color, forma, tamaño etc. c) su combinación o recombinación de cualidades: grandes y amarillos, pequeños y azules etc.
Se ayuda cuando...
Se nombran los resultados de las acciones de los niños, a partir de la experiencia de manipulación de los objetos: es rojo, los dos tienen plumas, son blancos, etc.., se le ayuda a comparar los objetos individuales, a agruparlos por su relación y a verbalizar el resultados de sus acciones sobre los objetos.
Por ejemplo, a partir de las imágenes de cuentos se pueden proponer comparaciones:
¿En qué se parecen el gato y el perro?
¿En qué se parecen el conejo y la ardilla?
¿En que se parecen la vaca y el caballo?
¿En qué se parecen el pollo y el pato? etc.
Hecha la pregunta comente con su hijo los rasgos distintivos sobre el tamaño, número de patas, donde vive, pelo o pluma, vuela o corre, ladra o muge, etc.
A partir de los bloques lógicos o cualquier otro material similar se pueden proponer, considerando todas las fichas actividades de:
Agrupar las fichas de la misma forma
Agrupar las fichas del mismo tamaño
Agrupar las fichas del mismo color
Otra manera de enseñar a comparar es aprovechar las situaciones de vida en casa para jugar a los zapatos, por ejemplo. Mostrar a los niños dos pares de zapatos (unos deportivos de niño y otros de tacón de señora) y colocarlos en lugares diferentes de la habitación, por grupos de zapatos diferentes. El juego consiste en elegir un zapato en un grupo y buscar el compañero en otro. Hecho esto se pregunta cómo eran los zapatos que estaban juntos y en qué se parecen y diferencian el que eligió y el que no eligió.
¿En qué se parecen un zapato de señora y uno deportivo?
Tipos de actividades similares pueden realizarse cuando es la hora de poner la mesa, de recogerla, de ordenar los juguetes del día, de ordenar la habitación, de recoger y ordenar su armario, de guardar los alimentos en el frigorífico, etc., etc. Agrupa por el color, el tamaño, la forma, los que sirven para comer, los que usa en el aula... Otras veces combina dos o tres de esas cualidades: rectángulos y pequeños, triángulos grandes y rojos.
Materiales bibliográficos:
Deaño, M. (1993). Conocimientos lógico-matemáticos enla escuela infantil: desarrollo, diseño y observación. Madrid. Cepe.
Deaño, M. (2000): Cómo prevenir las dificultades del cálculo. Málaga: Aljibe.